viernes, 7 de febrero de 2014

Thank God It's Friday

Hola! :3

Como les conté ayer, hoy entré a trabajar al T.G.I. Friday's. Fue una nueva experiencia totalmente interesante y divertida. Mi turno comenzaba a las 13:00 y por un poco más de una hora el ambiente estuvo muy calmado y agradable. Me asignaron un sector del local para ayudar a las meseras y aprender de ellos, por lo que las estuve siguiendo por un rato y les iba preguntando todo.

Y luego se empezó a llenay y llenar hasta que se copó el lugar y tuvieron que cerrar para que no entrara más gente hasta que se desocuparan mesas. Durante esas dos horas y media fue un ajetreo total. Correr de allá para acá, sacando platos sucios de las mesas, rellenando bebidas, llevando platos, sirviendo bebidas, de todo un poco. Aprendí los números de las mesas, el orden de la loza sucia, los procedimientos generales y todo lo básico. Era tanto el movimiento que llevaba una hora así y pensaba que habían pasado por lo menos tres.

Al final se calmó la cosa y empezó a vaciarse el restorán, lo que fue un poco fome porque no había mucho que hacer, así que empecé a dar vueltas por ahí, hasta que me dieron mi tarea del día, que fue limpiar el piso de la cocina. La señora Mireya, que es la encargada de limpieza me enseñó cómo limpiar todo de una vez, muy simple y rápido, por lo que mi tarea se acabó como en treinta minutos (además de que lo hizo casi todo ella). Así que la próxima vez me va a tocar a mi solito, aunque no me da miedo porque ya tengo el secreto.

Lo único que me incomodó fue que, como me habían dicho que tenía que ir todo de negro, busqué unos pantalones que sabía que tenía por ahí porque me los había regalado un primo hace mucho. El problema es que, aparentemente, eran de un terno antiquísimo, eran a la cintura y con forro por dentro. Como no tenía más y no tenía tiempo de conseguir otros los usé y como no estoy acostumbrado estuve incómodo toda la tarde. Además, los zapatos que llevé (que sí son míos) no son muy cómodos, de hecho me hacen heridas en los talones y, aunque ya sabía esto y me puse unos parches para que no me hicieran daño, de todas maneras quedé con unas pequeñas heridas.

Por eso, después de salir del trabajo fui a comprar pantalones y zapatillas que me quedaran bien. Y para no ser menos, compré dos poleras negras y así no usar la misma todos los días y andar asqueroso por la vida atendiendo clientes.

Después de todo esto fui a la casa del Rami y seguimos con nuestra maratón de Star Wars. Hoy vimos el Episodio II y III, pedimos pizza y compramos cabritas (que son palomitas de maíz para los no chilenohablantes). Nos quedan solo tres, así que tal vez mañana las terminemos todas porque, como el lunes no trabajo, podemos quedarnos hasta más tarde. Lo único malo es que como he dormido poco quedarme despierto hasta estas horas hace que me duela la cabeza. Así que ahora un par de paracetamol y a la cama.

Ya vendrá el siguiente capítulo, no desesperen jaja.
Aún no termina la historia, de hecho, aún ni llego a la parte en que le pido pololeo a Luisa.

Así que eso, mañana será otro día de trabajo y Star Wars. Espero que estén muy bien y que la fuerza los acompañe.

Pato.

PD: 63 días y contando.

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